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13 de octubre de 2012

TARTA DE CHOCOLATE CASERA

RECETA DE SACHER-TORTE

Este nuevo post está dedicado a la archiconocida Tarta Sacher, si bien la receta original de esta creación no ha sido desvelada ya que se encuentra bajo llave guardando su secreto durante décadas en una caja fuerte del Hotel Sacher en Viena.

Hoy no voy a contaros el origen de este postre, interesante por otro lado, porque ya ha habido muchos otros que lo han hecho; por esta razón símplemente os diré que si tenéis un momento visitéis el sitio oficial para conocer la Historia de la Tarta Sacher.

Hace unos años tuve la ocasión de poder comer un trozo de esta tarta en una de las cafeterías más emblemáticas de Viena, la más antigua donde Mozart tocó en una ocasión para todo el público: si queréis saber más no dudéis en visitar el Café-Restaurant Frauenhuber. Aunque la historia de la tarta se centra entre el Demel y el Hotel Sacher, enfrentados durante varios años hasta que finalmente fue a éste último a quién se le otorgó su propiedad, no tuve el placer de probar ninguna de las elaboradas por ellos pero os diré que la del Fraunhuber estaba riquisima junto al Melange Cafe (un café largo con leche al vapor) que me tomé en una de sus mesitas.

La cafetería más antigua de Viena
En una ocasión, Mozart dió un concierto para todo el público en este local

Después de estar revisando varias recetas de bloggers ya consolidados, fundamentalmente de Gastronomía&Cia y Mercado Calabajío vamos a preparar este delicioso pastel de chocolate a ver qué tal sale. Debido al éxito que tuve con las Bombas de Chocolate me he animado con la repostería y ¡vamos a por todas!

Ingredientes para 6 personas

Para la elaboración del bizcocho:

- 70gr. de mantequilla
- 60gr. de azúcar glas
- 60gr. azúcar normal
- 60gr. harina de repostería
- 60gr. almendras crudas
- 75gr. chocolate negro (70% cacao)
- 3 huevos
- 8gr. levadura química (o Baking Powder)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharita de canela en polvo
- Mermelada de albaricoque

Para la elaboración del glaseado de chocolate:

- 150gr. chocolate negro (70% cacao)
- 125gr. nata líquida
- 25gr. mantequilla

En primer lugar tenemos que mezclar la mantequilla (previamente ablandada en microondas) con el azúcar glas durante 2 o 3 minutos.

Tostad las almendras en el horno a 150º unos minutos (con cuidado de no pasaros) y reservadlas.

Luego agregamos las yemas de los huevos una a una y vamos removiendo lentamente hasta finalizar el proceso cuando consigamos una mezcla homogénea. En este momento, incorporamos el chocolate derretido y la cucharadita de canela y seguimos mezclando hasta conseguir firmeza en nuestra mezcla. Por último, incorporamos las almendras tostadas ya molidas y removemos un poco más.

Preparamos las claras a punto de nieve con el azúcar normal y añadimos a la preparación anterior; ahora debemos tener mucho cuidado al mezclar, con movimientos suaves y envolventes, para no perder la esponjosidad que nos da el punto de nieve. Finalmente añadimos la harina con la levadura y la sal, poco a poco mientras terminamos de preparar la mezcla.

Untamos nuestro molde con un poco de mantequilla y espolvoreamos con harina para que el bizcocho no se pegue. Añadimos nuestra mezcla y dejamos reposar mientras precalentamos el horno a unos 150º.

Una vez el horno esté caliente, introducimos el molde y subimos a 170º. Tendremos que esperar en torno a 45 minutos, pero estad atentos e id pinchando con una aguja de punto o similar hasta que ésta salga totalmente seca. Este será el momento para saber que nuestro bizcocho está terminado.

Esperamos a que se enfríe y desmoldamos para, con mucho cuidado cortar por la mitad el bizcocho con un cuchillo. Una vez tengamos las dos partes, untamos la que servirá de base con la mermelada de albaricoque (yo he puesto una capa bastante fina para no endulzar demasiado la tarta) y juntamos de nuevo.

Es el momento de preparar el glaseado por lo que pondremos a hervir la nata; apagaremos el fuego cuando comience a hervir y añadiremos el chocolate en trozos y removeremos hasta conseguir una mezcla homogénea. Por último, incorporamos la mantequilla y seguimos removiendo.

Tened en cuenta que el glaseado debe tener la textura lo suficientemente líquida como para extenderse por sí misma mientras vertemos justo por el centro de la tarta, sin necesidad de tocarlo posteriormente para no dejar marcas ya que quedaría menos vistosa.

¡Ahora queda lo mejor! Ponemos la tarta sobre una rejilla y dejamos que la física haga todo el trabajo, dejando fluir el glaseado desde el centro y él mismo se extenderá por toda la superficie y bordes de nuestra tarta de chocolate.

Aprovechad para mojar el dedo porque el momento lo merece.

Para terminar introducimos en el frigorífico y dejamos un rato. Antes de consumir, la sacaremos unos minutos antes y estará en perfectas condiciones para degustar.

Tened a mano una buena jarra de café
Ya le podemos hincar el diente 

Tiene buen aspecto ¿no?
Qué bien vamos a merendar hoy...

4 comentarios:

  1. Pues yo puedo decir con conocimiento de causa que te ha quedado riquíiisima. Nunca me hubiera atrevido yo a hacer semejante postre que considero casi un "intocable", pero ya me voy a animar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Otro dato que puedo añadir, es que podéis tomarla con una bola de nata montada: probad a no añadir azúcar si no queréis que empalague y tendremos un compañero perfecto. Un saludo.

      Eliminar
  2. Me ha gustado mucho el apunte histórico de la receta , un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. La historia es bastante curiosa y digna de un thriller de la gran pantalla.

      Eliminar

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13 de octubre de 2012

TARTA DE CHOCOLATE CASERA

RECETA DE SACHER-TORTE

Este nuevo post está dedicado a la archiconocida Tarta Sacher, si bien la receta original de esta creación no ha sido desvelada ya que se encuentra bajo llave guardando su secreto durante décadas en una caja fuerte del Hotel Sacher en Viena.

Hoy no voy a contaros el origen de este postre, interesante por otro lado, porque ya ha habido muchos otros que lo han hecho; por esta razón símplemente os diré que si tenéis un momento visitéis el sitio oficial para conocer la Historia de la Tarta Sacher.

Hace unos años tuve la ocasión de poder comer un trozo de esta tarta en una de las cafeterías más emblemáticas de Viena, la más antigua donde Mozart tocó en una ocasión para todo el público: si queréis saber más no dudéis en visitar el Café-Restaurant Frauenhuber. Aunque la historia de la tarta se centra entre el Demel y el Hotel Sacher, enfrentados durante varios años hasta que finalmente fue a éste último a quién se le otorgó su propiedad, no tuve el placer de probar ninguna de las elaboradas por ellos pero os diré que la del Fraunhuber estaba riquisima junto al Melange Cafe (un café largo con leche al vapor) que me tomé en una de sus mesitas.

La cafetería más antigua de Viena
En una ocasión, Mozart dió un concierto para todo el público en este local

Después de estar revisando varias recetas de bloggers ya consolidados, fundamentalmente de Gastronomía&Cia y Mercado Calabajío vamos a preparar este delicioso pastel de chocolate a ver qué tal sale. Debido al éxito que tuve con las Bombas de Chocolate me he animado con la repostería y ¡vamos a por todas!

Ingredientes para 6 personas

Para la elaboración del bizcocho:

- 70gr. de mantequilla
- 60gr. de azúcar glas
- 60gr. azúcar normal
- 60gr. harina de repostería
- 60gr. almendras crudas
- 75gr. chocolate negro (70% cacao)
- 3 huevos
- 8gr. levadura química (o Baking Powder)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharita de canela en polvo
- Mermelada de albaricoque

Para la elaboración del glaseado de chocolate:

- 150gr. chocolate negro (70% cacao)
- 125gr. nata líquida
- 25gr. mantequilla

En primer lugar tenemos que mezclar la mantequilla (previamente ablandada en microondas) con el azúcar glas durante 2 o 3 minutos.

Tostad las almendras en el horno a 150º unos minutos (con cuidado de no pasaros) y reservadlas.

Luego agregamos las yemas de los huevos una a una y vamos removiendo lentamente hasta finalizar el proceso cuando consigamos una mezcla homogénea. En este momento, incorporamos el chocolate derretido y la cucharadita de canela y seguimos mezclando hasta conseguir firmeza en nuestra mezcla. Por último, incorporamos las almendras tostadas ya molidas y removemos un poco más.

Preparamos las claras a punto de nieve con el azúcar normal y añadimos a la preparación anterior; ahora debemos tener mucho cuidado al mezclar, con movimientos suaves y envolventes, para no perder la esponjosidad que nos da el punto de nieve. Finalmente añadimos la harina con la levadura y la sal, poco a poco mientras terminamos de preparar la mezcla.

Untamos nuestro molde con un poco de mantequilla y espolvoreamos con harina para que el bizcocho no se pegue. Añadimos nuestra mezcla y dejamos reposar mientras precalentamos el horno a unos 150º.

Una vez el horno esté caliente, introducimos el molde y subimos a 170º. Tendremos que esperar en torno a 45 minutos, pero estad atentos e id pinchando con una aguja de punto o similar hasta que ésta salga totalmente seca. Este será el momento para saber que nuestro bizcocho está terminado.

Esperamos a que se enfríe y desmoldamos para, con mucho cuidado cortar por la mitad el bizcocho con un cuchillo. Una vez tengamos las dos partes, untamos la que servirá de base con la mermelada de albaricoque (yo he puesto una capa bastante fina para no endulzar demasiado la tarta) y juntamos de nuevo.

Es el momento de preparar el glaseado por lo que pondremos a hervir la nata; apagaremos el fuego cuando comience a hervir y añadiremos el chocolate en trozos y removeremos hasta conseguir una mezcla homogénea. Por último, incorporamos la mantequilla y seguimos removiendo.

Tened en cuenta que el glaseado debe tener la textura lo suficientemente líquida como para extenderse por sí misma mientras vertemos justo por el centro de la tarta, sin necesidad de tocarlo posteriormente para no dejar marcas ya que quedaría menos vistosa.

¡Ahora queda lo mejor! Ponemos la tarta sobre una rejilla y dejamos que la física haga todo el trabajo, dejando fluir el glaseado desde el centro y él mismo se extenderá por toda la superficie y bordes de nuestra tarta de chocolate.

Aprovechad para mojar el dedo porque el momento lo merece.

Para terminar introducimos en el frigorífico y dejamos un rato. Antes de consumir, la sacaremos unos minutos antes y estará en perfectas condiciones para degustar.

Tened a mano una buena jarra de café
Ya le podemos hincar el diente 

Tiene buen aspecto ¿no?
Qué bien vamos a merendar hoy...

4 comentarios:

  1. Pues yo puedo decir con conocimiento de causa que te ha quedado riquíiisima. Nunca me hubiera atrevido yo a hacer semejante postre que considero casi un "intocable", pero ya me voy a animar.

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    1. Muchas gracias. Otro dato que puedo añadir, es que podéis tomarla con una bola de nata montada: probad a no añadir azúcar si no queréis que empalague y tendremos un compañero perfecto. Un saludo.

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  2. Me ha gustado mucho el apunte histórico de la receta , un saludo.

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    1. Gracias. La historia es bastante curiosa y digna de un thriller de la gran pantalla.

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