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27 de abril de 2014

PESTIÑOS EN ALMÍBAR

Esta semana voy a presentaros un dulce típico de Andalucía y de algunas otras zonas de España que forma parte de la historia de nuestra gastronomía desde hace varios siglos.


Típico dulce de Andalucía

Como podéis comprobar se trata de una receta con un alto valor energético y que muy probablemente provenga de los deliciosos pasteles y dulces árabes, básicos y necesarios durante el ramadán aunque muchos de ellos también eran degustados en ciertas celebraciones y distintas ocasiones como la Jauia o las Takua, recetas publicadas hace algún tiempo en este blog y que seguro os sorprenderán.

Los pestiños que hoy vamos a preparar llevan un baño de almíbar elaborado con azúcar y miel, quizá mas próximo al mundo gastronómico árabe y que además es la forma en que habitualmente yo los he tomado durante años.

Ingredientes

Para los pestiños:

- 500gr. harina común
- 90gr. aceite de oliva virgen
- 120gr. vino Manzanilla o tipo Sherry
- 2 cucharaditas de anís
- 1 cucharadita de ajonjolí
- La piel de un limón pequeño
- 1 cucharadita rasa de sal
- Aceite de oliva para freír

Para el almíbar:

- 250gr. de azúcar
- 150gr. de agua
- 2 cucharadas soperas de miel

Elaboración

Del almíbar

Ahora veremos cómo hacer un almíbar de azúcar y miel para pestiños.

1- En una cacerola añadimos el agua, el azúcar y la miel. Ponemos a fuego lento y dejamos que empiece a hervir y burbujear. Removemos de vez en cuando durante unos 25 minutos hasta que el almíbar tome un color algo tostado.

2- Apagamos el fuego, dejamos templar y reservamos.

De los pestiños

1- Disponemos la harina en forma de volcán junto con la sal, dejando un hueco en el centro.

2- Calentamos el aceite junto al anís, el sésamo y la piel del limón. A fuego lento dejamos unos minutos que se tueste un poco y apagamos el fuego. Colamos el aceite, aplastando bien con una cuchara para aprovechar al 100% los aceites esenciales y dejamos enfriar.


Preparamos el aceite aromatizado


3- Incorporamos el aceite y el vino en el hueco que hemos dejado y comenzamos a remover, integrando todos los ingredientes.


Mezclamos los ingredientes


4- Amasamos estirando y contrayendo la masa durante unos minutos hasta formar una bola. Tapamos con film de cocina y dejamos reposar 30 minutos.


Integramos y formamos una bola


5- Para facilitar el trabajo y dado que la masa rinde para bastantes pestiños, la trabajamos con el rodillo y la estiramos para luego hacer unas 8 porciones a las que intentaremos dar una forma rectangular.

Para realizar un trabajo coordinado, tomaremos la primera octava parte de masa, ya con la forma indicada y la dejamos con un grosor de unos 3mm.


Después del reposo comenzamos a trabajar la masa


6- Ponemos aceite de oliva a calentar en una sartén, mientras con un cuchillo hacemos cuadraditos con la masa y les damos la forma final.

Lo usual es plegar el cuadrado por dos de sus ángulos opuestos, primero uno y luego el otro sobre el primero, y los reservamos para cuando el aceite esté bien caliente.

Si veis que la masa no ha quedado lo suficientemente fina insistid, pues este es uno de los secretos para este tipo de masas un poco hojaldradas en su textura, que deben deshacerse y fundirse en la boca cuando la degustas.

7- Con el aceite caliente comenzamos a freír la primera tanda de pestiños, 3 o 4 a la vez y les damos la vuelta cuando estén doraditos. En 4 o 5 minutos deberían estar listos, los sacamos y dejamos sobre papel de cocina para que que absorba el exceso de aceite.

8- Seguimos con la siguiente tanda y hacemos lo mismo. Los pestiños de la tanda anterior los vamos sumergiendo con cuidado en el almíbar y los colocamos en una fuente.

Procedemos de esta forma hasta agotar la masa, aunque si os parecen demasiados pestiños podéis congelar la mitad de la masa por ejemplo, envuelta en film de cocina sin ningún problema.


Formamos los pestiños y los freímos por tandas


9- Cuando tengamos todos los pestiños fritos, vertemos el almíbar restante sobre ellos y dejamos reposar si es que hay alguien que pueda resistirse.


Vertemos el almíbar por encima


Al cabo de un rato, los pestiños comenzarán a emborracharse y tendrán un aspecto y textura mucho más jugosos. En la siguiente foto podéis comprobarlo.


Pasado un tiempo, los pestiños se emborrachan


¡Para mi gusto son algo irresistible y que no hay que perderse!


Al degustarlos, se deshacen en la boca

2 comentarios:

  1. Holaaaa, pues eso digo yo, si no hay que perdérselo por qué me lo he perdido yo? no los he probado caseros y desde luego tiene que ser una pasada comerse uno, uno solo. Y con ese almíbar que maravilla. Te han quedado exquisitos.
    Un besooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Holaaa Marisa! Ya verás como si los pruebas vas a repetir, es algo que no se puede describir con palabras. Ya sabes, atenta a la masa que debe quedar finíiiiiiisima antes de freirla,
      Muchas gracias y Besotes!

      Eliminar

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27 de abril de 2014

PESTIÑOS EN ALMÍBAR

Esta semana voy a presentaros un dulce típico de Andalucía y de algunas otras zonas de España que forma parte de la historia de nuestra gastronomía desde hace varios siglos.


Típico dulce de Andalucía

Como podéis comprobar se trata de una receta con un alto valor energético y que muy probablemente provenga de los deliciosos pasteles y dulces árabes, básicos y necesarios durante el ramadán aunque muchos de ellos también eran degustados en ciertas celebraciones y distintas ocasiones como la Jauia o las Takua, recetas publicadas hace algún tiempo en este blog y que seguro os sorprenderán.

Los pestiños que hoy vamos a preparar llevan un baño de almíbar elaborado con azúcar y miel, quizá mas próximo al mundo gastronómico árabe y que además es la forma en que habitualmente yo los he tomado durante años.

Ingredientes

Para los pestiños:

- 500gr. harina común
- 90gr. aceite de oliva virgen
- 120gr. vino Manzanilla o tipo Sherry
- 2 cucharaditas de anís
- 1 cucharadita de ajonjolí
- La piel de un limón pequeño
- 1 cucharadita rasa de sal
- Aceite de oliva para freír

Para el almíbar:

- 250gr. de azúcar
- 150gr. de agua
- 2 cucharadas soperas de miel

Elaboración

Del almíbar

Ahora veremos cómo hacer un almíbar de azúcar y miel para pestiños.

1- En una cacerola añadimos el agua, el azúcar y la miel. Ponemos a fuego lento y dejamos que empiece a hervir y burbujear. Removemos de vez en cuando durante unos 25 minutos hasta que el almíbar tome un color algo tostado.

2- Apagamos el fuego, dejamos templar y reservamos.

De los pestiños

1- Disponemos la harina en forma de volcán junto con la sal, dejando un hueco en el centro.

2- Calentamos el aceite junto al anís, el sésamo y la piel del limón. A fuego lento dejamos unos minutos que se tueste un poco y apagamos el fuego. Colamos el aceite, aplastando bien con una cuchara para aprovechar al 100% los aceites esenciales y dejamos enfriar.


Preparamos el aceite aromatizado


3- Incorporamos el aceite y el vino en el hueco que hemos dejado y comenzamos a remover, integrando todos los ingredientes.


Mezclamos los ingredientes


4- Amasamos estirando y contrayendo la masa durante unos minutos hasta formar una bola. Tapamos con film de cocina y dejamos reposar 30 minutos.


Integramos y formamos una bola


5- Para facilitar el trabajo y dado que la masa rinde para bastantes pestiños, la trabajamos con el rodillo y la estiramos para luego hacer unas 8 porciones a las que intentaremos dar una forma rectangular.

Para realizar un trabajo coordinado, tomaremos la primera octava parte de masa, ya con la forma indicada y la dejamos con un grosor de unos 3mm.


Después del reposo comenzamos a trabajar la masa


6- Ponemos aceite de oliva a calentar en una sartén, mientras con un cuchillo hacemos cuadraditos con la masa y les damos la forma final.

Lo usual es plegar el cuadrado por dos de sus ángulos opuestos, primero uno y luego el otro sobre el primero, y los reservamos para cuando el aceite esté bien caliente.

Si veis que la masa no ha quedado lo suficientemente fina insistid, pues este es uno de los secretos para este tipo de masas un poco hojaldradas en su textura, que deben deshacerse y fundirse en la boca cuando la degustas.

7- Con el aceite caliente comenzamos a freír la primera tanda de pestiños, 3 o 4 a la vez y les damos la vuelta cuando estén doraditos. En 4 o 5 minutos deberían estar listos, los sacamos y dejamos sobre papel de cocina para que que absorba el exceso de aceite.

8- Seguimos con la siguiente tanda y hacemos lo mismo. Los pestiños de la tanda anterior los vamos sumergiendo con cuidado en el almíbar y los colocamos en una fuente.

Procedemos de esta forma hasta agotar la masa, aunque si os parecen demasiados pestiños podéis congelar la mitad de la masa por ejemplo, envuelta en film de cocina sin ningún problema.


Formamos los pestiños y los freímos por tandas


9- Cuando tengamos todos los pestiños fritos, vertemos el almíbar restante sobre ellos y dejamos reposar si es que hay alguien que pueda resistirse.


Vertemos el almíbar por encima


Al cabo de un rato, los pestiños comenzarán a emborracharse y tendrán un aspecto y textura mucho más jugosos. En la siguiente foto podéis comprobarlo.


Pasado un tiempo, los pestiños se emborrachan


¡Para mi gusto son algo irresistible y que no hay que perderse!


Al degustarlos, se deshacen en la boca

2 comentarios:

  1. Holaaaa, pues eso digo yo, si no hay que perdérselo por qué me lo he perdido yo? no los he probado caseros y desde luego tiene que ser una pasada comerse uno, uno solo. Y con ese almíbar que maravilla. Te han quedado exquisitos.
    Un besooo

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    1. Holaaa Marisa! Ya verás como si los pruebas vas a repetir, es algo que no se puede describir con palabras. Ya sabes, atenta a la masa que debe quedar finíiiiiiisima antes de freirla,
      Muchas gracias y Besotes!

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