En primer lugar vamos a preparar la salsa de tomate, a la que añadiremos posteriormente un sofrito de ajo, cebolla, atún y perejil. Luego preparamos la pasta fresca y mientras reposa, haremos una bechamel.
Vamos a obtener un plato muy saludable y lleno de energía, pero controlando las calorías y evitando en la medida de lo posible conservantes y colorantes artificiales.
Para la presentación y degustación de este plato, tendréis que pensar qué proporciones de ingredientes queréis utilizar. Si no os importa que la lasaña se desparrame un poco por el plato pero a su vez esté más jugosa habrá que añadir un poco más tomate frito e incluso hacer una bechamel algo más clara, justo lo contrario si deseamos que ésta quede un más compacta y que no se desmorone.
Si seguís esta receta os acercaréis más al primer caso como habéis podido observar en la foto de presentación, así que tenedlo en cuenta por si queréis hacer algún cambio antes de comenzar.
- 16 placas o láminas de pasta fresca al huevo
Para la salsa de atún:
Para el tomate frito casero:
- Entre 800gr. y 1kg. de tomate natural triturado
- 1 cebolla pequeña
- 60ml. aceite de oliva virgen
- 1 cucharada de sal
- 2 cucharadas de azúcar
- Unas hojas de albahaca fresca
Para la bechamel:
- 2 vasos de leche (1/2 litro)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen
- Sal
- Una pizca de nuez moscada o macis
Para la cobertura:
¿Que todavía no sabéis cómo hacer pasta fresca? Si no la congelasteis cuando la estuvimos haciendo el mes pasado, seguid los pasos y rápidamente podréis tener las láminas de pasta en cuestión de 1 hora. Como última y común opción, utilizad las láminas de pasta deshidratada que se venden en cualquier supermercado aunque os recomiendo que os lancéis y así poder opinar qué os ha parecido la experiencia.
De la salsa de tomate frito:
Hoy os propondré una forma más rápida de hacer el tomate que la comentada anteriormente y que os servirá de ayuda cuando el tiempo apremie.
Encendemos el fuego y dejamos al mínimo que el tomate se vaya haciendo. Estará listo cuando el agua se haya evaporado y nos quede una especie de puré de tomate, aunque si no podéis esperar tanto tiempo a la media hora aproximadamente los ingredientes estarán perfectamente cocinados y el proceso se podría dar por finalizado.
Si habéis optado por experimentar el sabor y textura de esta salsa, añadiendo y emulsionando el aceite al final, tendréis que ir añadiéndolo muy poquito a poco como si de un salmorejo se tratase mientras trituramos con la batidora.
Por último, incorporamos la albahaca picada y rectificamos la sazón.
2- Para finalizar nuestra salsa de atún picamos la cebolleta y cortamos el ajo en láminas finas. Sofreímos unos 10 minutos a fuego lento, aunque no pasa nada si se dora un poco al final, y añadimos el atún escurrido. Salpimentamos e incorporamos el perejil picado.
De la bechamel:
Nunca he dedicado una publicación explicando cómo hacer una salsa bechamel. Quizá algún día lo haga, pero hoy os contaré como preparar una que os servirá para cualquier receta y que podáis adaptar a vuestro gusto y necesidad.
1- En una cacerola añadimos el aceite y calentamos.
2- Incorporamos la harina y removemos bien esperando a que se integren los ingredientes y comiencen a burbujear, a fuego lento.
3- Añadimos la mitad de la leche bien fría, poco a poco, mientras no paramos de remover y vamos obteniendo una salsa espesa y homogénea. La temperatura de la leche será vital para evitar que salgan grumos.
4- Incorporamos el resto de la leche y seguimos removiendo. Dejamos hirviendo unos 15 minutos a fuego muy suave y, en función del fin al que vayamos a destinarla añadiremos un poco más de leche si la queremos más líquida y menos si la queremos más espesa.
5- Unos minutos antes de acabar añadimos la sal al gusto y rallamos una pizca de nuez moscada o molemos un pellizco de macis, con los que aportaremos un punto de sabor inigualable.
Montaje y Presentación:
1- Las láminas de pasta deben estar listas, para lo cual ponemos a hervir agua con sal en una cacerola grande y las vamos añadiendo cuando rompa a hervir. Entre los 3 o 5 minutos siguientes deberían estar hechas, aunque dependerá del grosor que hayáis dejado.
Extendemos un paño de cocina seco y limpio en la encimera, sobre el que iremos colocando las láminas para escurrirlas.
2- En una fuente disponemos la primera capa de pasta. Entonces seguimos con la primera capa de salsa de atún hasta agotar la mitad y volvemos a poner otra capa de pasta.
3- Por último, disponemos el resto de la salsa y terminamos con la bechamel bien repartida por toda la superficie.
4- Colocando pequeños trozos mantequilla repartidos estratégicamente, nos aseguramos ese tono dorado tan atractivo que todo el mundo busca en una lasaña al horno. Además, añadiendo un mix de quesos fundentes y de sabor característico culminaremos la preparación de esta fantástica receta, un clásico entre clásicos, un valor seguro.
En esta ocasión he utilizado un pedazo de queso Taleggio que tenía guardado para una ocasión especial como esta, producto con denominación de origen y cuya elaboración nos da un queso muy cremoso y blando con sabor y aroma a leche cruda y levemente ácidos.
5- Con el horno precalentado a 250º, introducimos la fuente y dejamos que haga su trabajo de grill durante unos 10 o 15 minutos y a la vez el alimento se caliente. Recordad que mantener de forma prolongada un plato de pasta con calor hará que ésta pierda el punto y comience a pasarse, máxime si lleva una salsa que favorezca este proceso.
Esto es todo lo que necesitamos para disfrutar de una lasaña casera y que no olvidaréis jamás.
¿Aún os lo estáis pensando?
Holaaa, pues no, no me lo estoy pensando, me estoy lanzando literalmente a la pantalla a relamer este plato de lasaña jajajajaja, me encanta y fíjate tu que siempre la hago de carne o de verduras pero de atún no, nunca la he preparado así que la próxima la hago. Que pintaza!
ResponderEliminarUn besooo
Hola Marisa, esta lasaña te gustará y además una cosa que no he comentado es que puedes usar bonito en aceite o en escabeche (para gustos... jeje). Nosotros solemos hacerla también de carne porque es la quizá guste más pero cuando pones por delante una de bonito hay que pensárselo dos veces porque te costará volver atrás. Muchas gracias y un beso!
EliminarVamos a obtener un plato muy saludable y lleno de energía, pero controlando las calorías y evitando en la medida de lo posible conservantes y colorantes artificiales.
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