Mostrando entradas con la etiqueta Verduras y Hortalizas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verduras y Hortalizas. Mostrar todas las entradas
28 de enero de 2015
3 de noviembre de 2014
CARROT CAKE (PASTEL DE ZANAHORIA)
¿Recordáis aquel pastel de calabaza que preparé para celebrar Halloween? Creo que fue la primera receta dulce que hacía con este vegetal y ciertamente quedé sorprendido.
20 de octubre de 2014
23 de marzo de 2014
TOMATES AL ESTILO PROVENZAL
El otro día recordaba una receta que preparaba mi madre, perfecta para acompañar carnes y pescados e incluso válida como entrante o primer plato si tenéis un día poco lúcido y no sabéis qué cocinar.
9 de marzo de 2014
8 de febrero de 2014
PORRUSALDA CON PANCETA IBÉRICA
Aunque esta no sea mi receta familiar de la porrusalda, pues en casa casi siempre la tomamos con calabaza, es una excepcional receta. Muy sencilla, riquísima y llena de vitaminas.
20 de octubre de 2013
23 de julio de 2013
PASTEL DE ESCALIVADA
Esta semana quiero animaros a preparar una receta que os va a resultar perfecta para servir como entrante en una cena con amigos o familiares. Se trata de un pastel de hortalizas asadas que quita el sentío y que probablemente ya conozcáis.
AJOBLANCO TRADICIONAL CON CRUDITÉS DE PEPINO
Dentro de las denominadas sopas frías, tan prácticas y socorridas durante el verano, y en concreto de los gazpachos nos encontramos con el ajoblanco.
Se trata de un plato que se prepara en varias provincias andaluzas con pequeñas variaciones en la guarnición que lo acompaña y, como ya os contaba en la receta de gazpacho clásico andaluz, tiene en común con el resto de los de su categoría la utilización de los mismos ingredientes de base: pan, ajo, aceite y agua.
30 de junio de 2013
GAZPACHO DE SANDÍA
Tener en casa una jarra de gazpacho bien fresquito es uno de los mejores remedios contra la fatiga que yo haya probado; sí, hablo de fatiga en todos los sentidos, no sólo cuando estamos acalorados sino cuando nos encontramos cansados y fatigados después de haber hecho ejercicio o haber tenido una jornada complicada el día anterior.
26 de junio de 2013
TAGARNINAS A LA ANDALUZA CON HUEVO ESCALFADO
Allá por el mes de marzo me hice con unas tagarninas, ¡con las ganas que tenía de tomarlas!
Muchos de vosotros quizá conozcáis esta planta silvestre por otros nombres tales como cardillo o cardo lechero entre muchos otros. Tiene un sabor que se caracteriza por un punto amargo y se aconseja su consumo para problemas renales.
Podremos encontrarlas en el mercado desde el mes de septiembre hasta mayo, si son silvestres.
Podremos encontrarlas en el mercado desde el mes de septiembre hasta mayo, si son silvestres.
19 de mayo de 2013
PATATAS A LA IMPORTANCIA
Hoy vamos preparar una receta con patatas que en algún momento alimentó a muchas familias en épocas de carestía. Se trata de las Patatas a la Importancia, una forma fácil, económica y nutritiva de conseguir un plato consistente y completo; una receta muy conocida y muy elaborada en Madrid.
Está claro que el término importancia viene dado por el primer paso en el que consiste su elaboración, un rebozado con harina y huevo que pasaremos por aceite bien caliente consiguiendo una pre-cocción de la patata. Ya en la segunda etapa, prepararemos un guiso que será el que proporcione el sabor inconfundible de esta receta.
¿Que no la habéis probado todavía? Pues ya estáis tardando...
Está claro que el término importancia viene dado por el primer paso en el que consiste su elaboración, un rebozado con harina y huevo que pasaremos por aceite bien caliente consiguiendo una pre-cocción de la patata. Ya en la segunda etapa, prepararemos un guiso que será el que proporcione el sabor inconfundible de esta receta.
¿Que no la habéis probado todavía? Pues ya estáis tardando...
14 de mayo de 2013
FLAN DE ESPARRAGOS VERDES CON AHUMADOS
En relación a cuál es la mejor época de comer los espárragos, seguro que habréis oído aquel dicho "en abril para mí, en mayo para mi amo y en junio para el burro".
13 de abril de 2013
MENESTRA DE VERDURAS CON CORDERO
Esta es una época perfecta para sentarse a la mesa y tener preparada ante nosotros una rica menestra de verduras. Una receta típica española, elaborada con las mejores verduras de temporada y que nos dejará plenamente satisfechos.
Además, como es el caso, si añadimos carne de pierna o paletilla de cordero tendremos un plato completísimo y delicioso, perfecto para ponernos en consonancia con la llegada de la primavera. Que yo recuerde, en casa siempre hemos tomado la menestra con cordero. De ahí su nombre y no el de menestra de verduras ya que se da por supuesto que ésta se prepara con aquellas (al menos eso pienso yo).
Para mi gusto, cuando cocinas este tipo de platos, lo que más me gusta es el colorido y frescura que desprenden los ingredientes sobre la encimera de esa manera tan armoniosa. Sin duda, es el preludio de lo que poco después vamos a tener la suerte de degustar en la mesa.
Ingredientes para 4 personas
- 1/2 kg. carne de cordero
- 1 cebolla
- 6 u 8 alcachofas
- 3 o 4 zanahorias
- 1/4 guisantes (sin las vainas)
- 1/4 kg. habas (sin las vainas)
- 1/2 kg. judías verdes
- Pimentón y harina
- Vino blanco
- Laurel
- Aceite de oliva virgen, sal y pimienta
- 1 patata
Elaboración
Evidentemente, las cantidades indicadas son las que he utilizado, pero se pueden cambiar u omitir a gusto de cada uno.
Lo ideal sería que compréis una paletilla de cordero lechal y que os la troceen, con hueso incluido. Según el tamaño y el peso de la pieza, calculad que con 125gr. de carne por persona sería suficiente por si queréis congelar el resto para otra ocasión.
Lo más comodo para mí en estos casos es preparar, lavar y cortar todas las verduras antes de hacer nada más.
Por lo tanto, tomáos el tiempo que necesitéis para ello, pues ya sabéis que algunas son más sencillas de preparar y limpiar que otras.
Empezamos echando un chorreón de aceite en una cazuela grande y calentamos. Picamos una cebolla y dejamos que empiece a ablandarse un poco. Entonces añadimos los trozos de paletilla salpimentados y rehogamos bien a fuego medio entre 5 y 10 minutos.
Mucha gente dice que uno de los secretos de los guisos con carne está en marearla bastante así que ¡ya sabéis lo que tenemos que hacer!
Después tenemos que añadir las verduritas que hayamos seleccionado. Seguimos rehogando, ahora con un poco más de cuidado para no dañar las verduras.
Añadimos una cucharadita de pimentón y mezclamos para que se reparta bien. Luego una cucharada de harina y hacemos lo mismo. Para finalizar el guiso, antes de comenzar la cocción, incorporamos un vaso de vino blanco o Manzanilla y dejamos que se evapore el alcohol durante un par de minutos.
Sólo nos queda cubrir los ingredientes con agua, sazonar y añadir 2 o 3 hojas de laurel.
Tapamos y dejamos guisar a fuego lento durante 1 hora aproximadamente, sacudiendo la olla de vez en cuando, para que no se deshagan las verduras durante la cocción.
A falta de unos 10 minutos de retirar del fuego, freímos una 1 patata en cuadraditos e incorporamos justo antes de servir.
Ya tenemos un plato delicioso donde los haya.
Sanote sanote...
Para mi gusto, cuando cocinas este tipo de platos, lo que más me gusta es el colorido y frescura que desprenden los ingredientes sobre la encimera de esa manera tan armoniosa. Sin duda, es el preludio de lo que poco después vamos a tener la suerte de degustar en la mesa.
Ingredientes para 4 personas
- 1/2 kg. carne de cordero
- 1 cebolla
- 6 u 8 alcachofas
- 3 o 4 zanahorias
- 1/4 guisantes (sin las vainas)
- 1/4 kg. habas (sin las vainas)
- 1/2 kg. judías verdes
- Pimentón y harina
- Vino blanco
- Laurel
- Aceite de oliva virgen, sal y pimienta
- 1 patata
Elaboración
Evidentemente, las cantidades indicadas son las que he utilizado, pero se pueden cambiar u omitir a gusto de cada uno.
Lo ideal sería que compréis una paletilla de cordero lechal y que os la troceen, con hueso incluido. Según el tamaño y el peso de la pieza, calculad que con 125gr. de carne por persona sería suficiente por si queréis congelar el resto para otra ocasión.
Lo más comodo para mí en estos casos es preparar, lavar y cortar todas las verduras antes de hacer nada más.
Por lo tanto, tomáos el tiempo que necesitéis para ello, pues ya sabéis que algunas son más sencillas de preparar y limpiar que otras.
Empezamos echando un chorreón de aceite en una cazuela grande y calentamos. Picamos una cebolla y dejamos que empiece a ablandarse un poco. Entonces añadimos los trozos de paletilla salpimentados y rehogamos bien a fuego medio entre 5 y 10 minutos.
Mucha gente dice que uno de los secretos de los guisos con carne está en marearla bastante así que ¡ya sabéis lo que tenemos que hacer!
Después tenemos que añadir las verduritas que hayamos seleccionado. Seguimos rehogando, ahora con un poco más de cuidado para no dañar las verduras.
Añadimos una cucharadita de pimentón y mezclamos para que se reparta bien. Luego una cucharada de harina y hacemos lo mismo. Para finalizar el guiso, antes de comenzar la cocción, incorporamos un vaso de vino blanco o Manzanilla y dejamos que se evapore el alcohol durante un par de minutos.
Sólo nos queda cubrir los ingredientes con agua, sazonar y añadir 2 o 3 hojas de laurel.
Tapamos y dejamos guisar a fuego lento durante 1 hora aproximadamente, sacudiendo la olla de vez en cuando, para que no se deshagan las verduras durante la cocción.
A falta de unos 10 minutos de retirar del fuego, freímos una 1 patata en cuadraditos e incorporamos justo antes de servir.
Ya tenemos un plato delicioso donde los haya.
Sanote sanote...
10 de marzo de 2013
CALABACINES RELLENOS, PASO A PASO
Un consejo quiero dar antes de comenzar: esta receta requiere de maña y paciencia. Quizá se haga un poquito pesada la ejecución, pero desde luego merece la pena y no os dejará indiferentes.
Por la web podéis ver otras recetas parecidas elaboradas con Calabacín de Niza o Calabacín Luna, muy de moda estos últimos tiempos gracias a su distribución por Lidl o Makro. Esta variedad está ganando su espacio en nuestros mercados ya que pueden ser rellenados más fácilmente que los calabacines tradicionales y ahorrando trabajo a la hora de su preparación. Así, nos encontramos con ricas recetas como los calabacines rellenos de longaniza o los calabacines rellenos de cous cous y pollo al curry.
Hoy nos centraremos en una receta con el calabacín como ingrediente principal, no como acompañante de otros tal como vimos en el rissoto de calabacín.
Fiel a mis costumbres, utilizando los calabacines tradicionales, hoy presento esta receta familiar elaborada con esfuerzo, cariño e ilusión. Esperando que sea de vuestro agrado como siempre lo ha sido para nosotros en casa.
Fiel a mis costumbres, utilizando los calabacines tradicionales, hoy presento esta receta familiar elaborada con esfuerzo, cariño e ilusión. Esperando que sea de vuestro agrado como siempre lo ha sido para nosotros en casa.
Ingredientes para 4 personas
- 2 o 3 calabacines grandes (1kg. aprox.)
- 1 cebolla grande y 1 pequeña
- 1 lata de tomate natural en trozos (1/2kg. aprox.)
- 1 lata de bonito en escabeche (125gr. aprox.)
- Harina
- Aceite de oliva virgen y sal
Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es lavar los calabacines y cortarlos en trozos de unos 5cms. de ancho.
Ahora tenemos que trabajar estas porciones que hemos preparado. Para ello cortamos 2 rodajitas de cada una de ellas por cada extremo, que nos servirán para taparlas posteriormente cuando estén rellenas.
Id colocando en la superficie de trabajo cada porción con sus tapas, pues de lo contrario tendréis problemas luego al intentar casar tapas y porciones distintas. Con mucho cuidado, y con ayuda de un cuchillo pequeño, vaciamos las "piezas" resultantes para formar vasitos.
Entonces picamos fino la cebolla grande y la pulpa de calabacín obtenida. Añadimos un buen chorro de aceite en una cazuela y comenzamos a freír ambos ingredientes a fuego medio.
Al cabo de 15 minutos, cuando el tomate esté hecho, añadimos el bonito desmigado a la cazuela y removemos. Dejamos 2 o 3 minutos para que de mezcle bien, apagamos el fuego y dejamos enfriar.
Una vez tenemos preparado el relleno para los calabacines, prestad mucha atención y sed lo más mañosos que podáis.
Colocamos la tapa inferior y un vasito encima. Rellenamos hasta arriba y tapamos la parte superior. No os preocupéis pues sobrará relleno, pero éste nos servirá para luego.
Los vamos pasando por harina y friendo en una sartén con aceite, siempre de pie. Es decir, por la parte inferior primero y por la parte superior al final; debemos sellar ambos lados. Los colocamos de esta misma forma en una cacerola todos juntos.
En la misma sartén que acabamos de utilizar, freímos la cebolla pequeña que teníamos reservada bien picada (yo utilicé una cebolleta).
Añadimos una cucharada rasa de harina, el sobrante del relleno y removemos un par de minutos. Rectificamos de sal, añadimos un poco de agua para obtener una salsa no demasiado espesa y que no se nos agarre al fondo.
Finalmente, cuando comience a hervir la salsa, incorporamos a la cazuela con los calabacines rellenos y dejamos cocer 20 minutos a fuego muy lento. Meneamos con cuidado, sin utensilios.
Llevad un buen pan a la mesa, porque este plato lo merece.
Último aviso, ¿os animáis a preparar esta fantástica receta familiar? Os aseguro que no os defraudará.
Los vamos pasando por harina y friendo en una sartén con aceite, siempre de pie. Es decir, por la parte inferior primero y por la parte superior al final; debemos sellar ambos lados. Los colocamos de esta misma forma en una cacerola todos juntos.
En la misma sartén que acabamos de utilizar, freímos la cebolla pequeña que teníamos reservada bien picada (yo utilicé una cebolleta).
Añadimos una cucharada rasa de harina, el sobrante del relleno y removemos un par de minutos. Rectificamos de sal, añadimos un poco de agua para obtener una salsa no demasiado espesa y que no se nos agarre al fondo.
Finalmente, cuando comience a hervir la salsa, incorporamos a la cazuela con los calabacines rellenos y dejamos cocer 20 minutos a fuego muy lento. Meneamos con cuidado, sin utensilios.
Llevad un buen pan a la mesa, porque este plato lo merece.
Último aviso, ¿os animáis a preparar esta fantástica receta familiar? Os aseguro que no os defraudará.
12 de enero de 2013
ALCACHOFAS TOSCANA
Hace algún tiempo leí que Ivana, del blog My Little Things, preguntaba acerca la preparación de las alcachofas italianas después de haber realizado un viaje por Italia.
Enseguida me vino a la cabeza una fantástica receta que me hizo saber mi madre, hace algunos años cuando estuvo unos días en Florencia. Así que le facilité la receta que hoy os presento: una ensalada de alcachofas deliciosa, ligera y con una mezcla de sabores muy especial.
Como ya sabéis la alcachofa es de los más importantes diuréticos naturales que existen, facilitando la eliminación de toxinas de nuestro organismo. Además mejora la secreción biliar ayudando a nuestro hígado a trabajar mejor, ayuda a la pérdida de peso por lo que es indicada en numerosas dietas, y además reduce el colesterol.
Ingredientes para 4 personas
- 8 alcachofas
- 1 limón
- 8 alcachofas
- 1 limón
- Queso Parmesano
- Aceite de oliva virgen
- Sal y pimienta
Elaboración
Lo primero que haremos será quitar las primeras hojas de las alcachofas hasta dejar únicamente las más tiernas. Lavamos y escurrimos.
Cortamos el tallo por la base y lo desechamos. Luego quitamos las puntas (hasta casi la mitad de las alcachofas).
Tened en cuenta que cuando las compréis, deben estar lo más frescas y tiernas posibles pues esta receta requiere que el producto tenga una calidad superior puesto que su desgustación es en crudo..
Ahora laminamos las alcachofas a lo largo (no a lo ancho), es decir longitudinalmente desde arriba hasta la base, lo más fino que podamos y las vamos colocando en una fuente.
El truco para evitar la oxidación de la alcachofa es que cuando las tengamos dispuestas le echemos un chorreón de zumo de limón y así no se nos pondrán negruzcas.
Aliñamos. Un poco de sal, pimienta negra recién molida y un buen chorro de aceite de oliva.
Por último, añadimos lascas de parmesano al gusto. Mucho mejor que rallado.
Lo primero que haremos será quitar las primeras hojas de las alcachofas hasta dejar únicamente las más tiernas. Lavamos y escurrimos.
Cortamos el tallo por la base y lo desechamos. Luego quitamos las puntas (hasta casi la mitad de las alcachofas).
Tened en cuenta que cuando las compréis, deben estar lo más frescas y tiernas posibles pues esta receta requiere que el producto tenga una calidad superior puesto que su desgustación es en crudo..
Ahora laminamos las alcachofas a lo largo (no a lo ancho), es decir longitudinalmente desde arriba hasta la base, lo más fino que podamos y las vamos colocando en una fuente.
El truco para evitar la oxidación de la alcachofa es que cuando las tengamos dispuestas le echemos un chorreón de zumo de limón y así no se nos pondrán negruzcas.
Aliñamos. Un poco de sal, pimienta negra recién molida y un buen chorro de aceite de oliva.
Por último, añadimos lascas de parmesano al gusto. Mucho mejor que rallado.
Esta es la ensalada de hoy, muy rica y sana, diurética (al contrario que otras elaboradas con lechugas, que lo que propician es la retención de líquidos) y perfecta para sorprender a vuestros invitados.
8 de enero de 2013
SOPA DE CEBOLLA TRADICIONAL
RECONSTITUYENTE PARA NOCTÁMBULOS
Estamos en una época perfecta para platos calientes de este tipo, sanos y saludables y sobre todo de esos que te arreglan el cuerpo.
Esta es una receta de la cocina tradicional francesa que ha servido durante siglos para recomponer cuerpos fatigados y cansados a lo largo de las frías noches de invierno.
Se sabe que era consumida frecuentemente por personas que trabajaban con duros turnos de madrugada, pero también que vino muy bien a aquellos que se creyeron dueños de la noche durante unas horas de desenfreno y necesitaban un reconstituyente que les devolviera a la vida; fue entonces cuando esta sopa comenzó a ganar popularidad.
Esta es una receta de la cocina tradicional francesa que ha servido durante siglos para recomponer cuerpos fatigados y cansados a lo largo de las frías noches de invierno.
Se sabe que era consumida frecuentemente por personas que trabajaban con duros turnos de madrugada, pero también que vino muy bien a aquellos que se creyeron dueños de la noche durante unas horas de desenfreno y necesitaban un reconstituyente que les devolviera a la vida; fue entonces cuando esta sopa comenzó a ganar popularidad.
La receta es bastante sencilla y sólo requiere de paciencia y cariño. Vamos con ella.
Ingredientes para 4 personas
- 2 cebollas grandes
- Aceite de oliva virgen
- 1 litro de caldo de ave
- Sal
- 4 rebanadas de pan
- 150gr. de queso de cabra
Elaboración
Preparamos una cacerola con aceite de oliva donde estofaremos las cebollas, una vez limpias y rebanadas muy finas. Tapamos y dejamos en torno a unos 40-45 minutos a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando y vigilando que no se agarre.
Lo más importante que es la cebolla nunca se dore sino que se estofe muy lentamente.
Entonces añadimos el caldo y sazonamos. Si no tenemos, podéis añadir agua y un cubito concentrado de los que venden. Yo he utilizado el cuello del pollo campero que compré para asar, y que guardaba en el congelador para una ocasión como estas.
Dejamos otros 30 minutos más. Vamos precalentando el horno a 200º.
Por último, servimos en recipientes que sean aptos para introducir en el horno y añadimos una rebanada de pan con el queso de cabra encima. Por si queréis probar, la receta original habla de queso Gruyère.
Introducimos en el horno y gratinamos unos minutos.
Simplemente deliciosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Mostrando entradas con la etiqueta Verduras y Hortalizas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verduras y Hortalizas. Mostrar todas las entradas
28 de enero de 2015
3 de noviembre de 2014
CARROT CAKE (PASTEL DE ZANAHORIA)
¿Recordáis aquel pastel de calabaza que preparé para celebrar Halloween? Creo que fue la primera receta dulce que hacía con este vegetal y ciertamente quedé sorprendido.
20 de octubre de 2014
23 de marzo de 2014
TOMATES AL ESTILO PROVENZAL
El otro día recordaba una receta que preparaba mi madre, perfecta para acompañar carnes y pescados e incluso válida como entrante o primer plato si tenéis un día poco lúcido y no sabéis qué cocinar.
9 de marzo de 2014
8 de febrero de 2014
PORRUSALDA CON PANCETA IBÉRICA
Aunque esta no sea mi receta familiar de la porrusalda, pues en casa casi siempre la tomamos con calabaza, es una excepcional receta. Muy sencilla, riquísima y llena de vitaminas.
20 de octubre de 2013
23 de julio de 2013
PASTEL DE ESCALIVADA
Esta semana quiero animaros a preparar una receta que os va a resultar perfecta para servir como entrante en una cena con amigos o familiares. Se trata de un pastel de hortalizas asadas que quita el sentío y que probablemente ya conozcáis.
AJOBLANCO TRADICIONAL CON CRUDITÉS DE PEPINO
Dentro de las denominadas sopas frías, tan prácticas y socorridas durante el verano, y en concreto de los gazpachos nos encontramos con el ajoblanco.
Se trata de un plato que se prepara en varias provincias andaluzas con pequeñas variaciones en la guarnición que lo acompaña y, como ya os contaba en la receta de gazpacho clásico andaluz, tiene en común con el resto de los de su categoría la utilización de los mismos ingredientes de base: pan, ajo, aceite y agua.
30 de junio de 2013
GAZPACHO DE SANDÍA
Tener en casa una jarra de gazpacho bien fresquito es uno de los mejores remedios contra la fatiga que yo haya probado; sí, hablo de fatiga en todos los sentidos, no sólo cuando estamos acalorados sino cuando nos encontramos cansados y fatigados después de haber hecho ejercicio o haber tenido una jornada complicada el día anterior.
26 de junio de 2013
TAGARNINAS A LA ANDALUZA CON HUEVO ESCALFADO
Allá por el mes de marzo me hice con unas tagarninas, ¡con las ganas que tenía de tomarlas!
Muchos de vosotros quizá conozcáis esta planta silvestre por otros nombres tales como cardillo o cardo lechero entre muchos otros. Tiene un sabor que se caracteriza por un punto amargo y se aconseja su consumo para problemas renales.
Podremos encontrarlas en el mercado desde el mes de septiembre hasta mayo, si son silvestres.
Podremos encontrarlas en el mercado desde el mes de septiembre hasta mayo, si son silvestres.
19 de mayo de 2013
PATATAS A LA IMPORTANCIA
Hoy vamos preparar una receta con patatas que en algún momento alimentó a muchas familias en épocas de carestía. Se trata de las Patatas a la Importancia, una forma fácil, económica y nutritiva de conseguir un plato consistente y completo; una receta muy conocida y muy elaborada en Madrid.
Está claro que el término importancia viene dado por el primer paso en el que consiste su elaboración, un rebozado con harina y huevo que pasaremos por aceite bien caliente consiguiendo una pre-cocción de la patata. Ya en la segunda etapa, prepararemos un guiso que será el que proporcione el sabor inconfundible de esta receta.
¿Que no la habéis probado todavía? Pues ya estáis tardando...
Está claro que el término importancia viene dado por el primer paso en el que consiste su elaboración, un rebozado con harina y huevo que pasaremos por aceite bien caliente consiguiendo una pre-cocción de la patata. Ya en la segunda etapa, prepararemos un guiso que será el que proporcione el sabor inconfundible de esta receta.
¿Que no la habéis probado todavía? Pues ya estáis tardando...
14 de mayo de 2013
FLAN DE ESPARRAGOS VERDES CON AHUMADOS
En relación a cuál es la mejor época de comer los espárragos, seguro que habréis oído aquel dicho "en abril para mí, en mayo para mi amo y en junio para el burro".
13 de abril de 2013
MENESTRA DE VERDURAS CON CORDERO
Esta es una época perfecta para sentarse a la mesa y tener preparada ante nosotros una rica menestra de verduras. Una receta típica española, elaborada con las mejores verduras de temporada y que nos dejará plenamente satisfechos.
Además, como es el caso, si añadimos carne de pierna o paletilla de cordero tendremos un plato completísimo y delicioso, perfecto para ponernos en consonancia con la llegada de la primavera. Que yo recuerde, en casa siempre hemos tomado la menestra con cordero. De ahí su nombre y no el de menestra de verduras ya que se da por supuesto que ésta se prepara con aquellas (al menos eso pienso yo).
Para mi gusto, cuando cocinas este tipo de platos, lo que más me gusta es el colorido y frescura que desprenden los ingredientes sobre la encimera de esa manera tan armoniosa. Sin duda, es el preludio de lo que poco después vamos a tener la suerte de degustar en la mesa.
Ingredientes para 4 personas
- 1/2 kg. carne de cordero
- 1 cebolla
- 6 u 8 alcachofas
- 3 o 4 zanahorias
- 1/4 guisantes (sin las vainas)
- 1/4 kg. habas (sin las vainas)
- 1/2 kg. judías verdes
- Pimentón y harina
- Vino blanco
- Laurel
- Aceite de oliva virgen, sal y pimienta
- 1 patata
Elaboración
Evidentemente, las cantidades indicadas son las que he utilizado, pero se pueden cambiar u omitir a gusto de cada uno.
Lo ideal sería que compréis una paletilla de cordero lechal y que os la troceen, con hueso incluido. Según el tamaño y el peso de la pieza, calculad que con 125gr. de carne por persona sería suficiente por si queréis congelar el resto para otra ocasión.
Lo más comodo para mí en estos casos es preparar, lavar y cortar todas las verduras antes de hacer nada más.
Por lo tanto, tomáos el tiempo que necesitéis para ello, pues ya sabéis que algunas son más sencillas de preparar y limpiar que otras.
Empezamos echando un chorreón de aceite en una cazuela grande y calentamos. Picamos una cebolla y dejamos que empiece a ablandarse un poco. Entonces añadimos los trozos de paletilla salpimentados y rehogamos bien a fuego medio entre 5 y 10 minutos.
Mucha gente dice que uno de los secretos de los guisos con carne está en marearla bastante así que ¡ya sabéis lo que tenemos que hacer!
Después tenemos que añadir las verduritas que hayamos seleccionado. Seguimos rehogando, ahora con un poco más de cuidado para no dañar las verduras.
Añadimos una cucharadita de pimentón y mezclamos para que se reparta bien. Luego una cucharada de harina y hacemos lo mismo. Para finalizar el guiso, antes de comenzar la cocción, incorporamos un vaso de vino blanco o Manzanilla y dejamos que se evapore el alcohol durante un par de minutos.
Sólo nos queda cubrir los ingredientes con agua, sazonar y añadir 2 o 3 hojas de laurel.
Tapamos y dejamos guisar a fuego lento durante 1 hora aproximadamente, sacudiendo la olla de vez en cuando, para que no se deshagan las verduras durante la cocción.
A falta de unos 10 minutos de retirar del fuego, freímos una 1 patata en cuadraditos e incorporamos justo antes de servir.
Ya tenemos un plato delicioso donde los haya.
Sanote sanote...
Para mi gusto, cuando cocinas este tipo de platos, lo que más me gusta es el colorido y frescura que desprenden los ingredientes sobre la encimera de esa manera tan armoniosa. Sin duda, es el preludio de lo que poco después vamos a tener la suerte de degustar en la mesa.
Ingredientes para 4 personas
- 1/2 kg. carne de cordero
- 1 cebolla
- 6 u 8 alcachofas
- 3 o 4 zanahorias
- 1/4 guisantes (sin las vainas)
- 1/4 kg. habas (sin las vainas)
- 1/2 kg. judías verdes
- Pimentón y harina
- Vino blanco
- Laurel
- Aceite de oliva virgen, sal y pimienta
- 1 patata
Elaboración
Evidentemente, las cantidades indicadas son las que he utilizado, pero se pueden cambiar u omitir a gusto de cada uno.
Lo ideal sería que compréis una paletilla de cordero lechal y que os la troceen, con hueso incluido. Según el tamaño y el peso de la pieza, calculad que con 125gr. de carne por persona sería suficiente por si queréis congelar el resto para otra ocasión.
Lo más comodo para mí en estos casos es preparar, lavar y cortar todas las verduras antes de hacer nada más.
Por lo tanto, tomáos el tiempo que necesitéis para ello, pues ya sabéis que algunas son más sencillas de preparar y limpiar que otras.
Empezamos echando un chorreón de aceite en una cazuela grande y calentamos. Picamos una cebolla y dejamos que empiece a ablandarse un poco. Entonces añadimos los trozos de paletilla salpimentados y rehogamos bien a fuego medio entre 5 y 10 minutos.
Mucha gente dice que uno de los secretos de los guisos con carne está en marearla bastante así que ¡ya sabéis lo que tenemos que hacer!
Después tenemos que añadir las verduritas que hayamos seleccionado. Seguimos rehogando, ahora con un poco más de cuidado para no dañar las verduras.
Añadimos una cucharadita de pimentón y mezclamos para que se reparta bien. Luego una cucharada de harina y hacemos lo mismo. Para finalizar el guiso, antes de comenzar la cocción, incorporamos un vaso de vino blanco o Manzanilla y dejamos que se evapore el alcohol durante un par de minutos.
Sólo nos queda cubrir los ingredientes con agua, sazonar y añadir 2 o 3 hojas de laurel.
Tapamos y dejamos guisar a fuego lento durante 1 hora aproximadamente, sacudiendo la olla de vez en cuando, para que no se deshagan las verduras durante la cocción.
A falta de unos 10 minutos de retirar del fuego, freímos una 1 patata en cuadraditos e incorporamos justo antes de servir.
Ya tenemos un plato delicioso donde los haya.
Sanote sanote...
10 de marzo de 2013
CALABACINES RELLENOS, PASO A PASO
Un consejo quiero dar antes de comenzar: esta receta requiere de maña y paciencia. Quizá se haga un poquito pesada la ejecución, pero desde luego merece la pena y no os dejará indiferentes.
Por la web podéis ver otras recetas parecidas elaboradas con Calabacín de Niza o Calabacín Luna, muy de moda estos últimos tiempos gracias a su distribución por Lidl o Makro. Esta variedad está ganando su espacio en nuestros mercados ya que pueden ser rellenados más fácilmente que los calabacines tradicionales y ahorrando trabajo a la hora de su preparación. Así, nos encontramos con ricas recetas como los calabacines rellenos de longaniza o los calabacines rellenos de cous cous y pollo al curry.
Hoy nos centraremos en una receta con el calabacín como ingrediente principal, no como acompañante de otros tal como vimos en el rissoto de calabacín.
Fiel a mis costumbres, utilizando los calabacines tradicionales, hoy presento esta receta familiar elaborada con esfuerzo, cariño e ilusión. Esperando que sea de vuestro agrado como siempre lo ha sido para nosotros en casa.
Fiel a mis costumbres, utilizando los calabacines tradicionales, hoy presento esta receta familiar elaborada con esfuerzo, cariño e ilusión. Esperando que sea de vuestro agrado como siempre lo ha sido para nosotros en casa.
Ingredientes para 4 personas
- 2 o 3 calabacines grandes (1kg. aprox.)
- 1 cebolla grande y 1 pequeña
- 1 lata de tomate natural en trozos (1/2kg. aprox.)
- 1 lata de bonito en escabeche (125gr. aprox.)
- Harina
- Aceite de oliva virgen y sal
Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es lavar los calabacines y cortarlos en trozos de unos 5cms. de ancho.
Ahora tenemos que trabajar estas porciones que hemos preparado. Para ello cortamos 2 rodajitas de cada una de ellas por cada extremo, que nos servirán para taparlas posteriormente cuando estén rellenas.
Id colocando en la superficie de trabajo cada porción con sus tapas, pues de lo contrario tendréis problemas luego al intentar casar tapas y porciones distintas. Con mucho cuidado, y con ayuda de un cuchillo pequeño, vaciamos las "piezas" resultantes para formar vasitos.
Entonces picamos fino la cebolla grande y la pulpa de calabacín obtenida. Añadimos un buen chorro de aceite en una cazuela y comenzamos a freír ambos ingredientes a fuego medio.
Al cabo de 15 minutos, cuando el tomate esté hecho, añadimos el bonito desmigado a la cazuela y removemos. Dejamos 2 o 3 minutos para que de mezcle bien, apagamos el fuego y dejamos enfriar.
Una vez tenemos preparado el relleno para los calabacines, prestad mucha atención y sed lo más mañosos que podáis.
Colocamos la tapa inferior y un vasito encima. Rellenamos hasta arriba y tapamos la parte superior. No os preocupéis pues sobrará relleno, pero éste nos servirá para luego.
Los vamos pasando por harina y friendo en una sartén con aceite, siempre de pie. Es decir, por la parte inferior primero y por la parte superior al final; debemos sellar ambos lados. Los colocamos de esta misma forma en una cacerola todos juntos.
En la misma sartén que acabamos de utilizar, freímos la cebolla pequeña que teníamos reservada bien picada (yo utilicé una cebolleta).
Añadimos una cucharada rasa de harina, el sobrante del relleno y removemos un par de minutos. Rectificamos de sal, añadimos un poco de agua para obtener una salsa no demasiado espesa y que no se nos agarre al fondo.
Finalmente, cuando comience a hervir la salsa, incorporamos a la cazuela con los calabacines rellenos y dejamos cocer 20 minutos a fuego muy lento. Meneamos con cuidado, sin utensilios.
Llevad un buen pan a la mesa, porque este plato lo merece.
Último aviso, ¿os animáis a preparar esta fantástica receta familiar? Os aseguro que no os defraudará.
Los vamos pasando por harina y friendo en una sartén con aceite, siempre de pie. Es decir, por la parte inferior primero y por la parte superior al final; debemos sellar ambos lados. Los colocamos de esta misma forma en una cacerola todos juntos.
En la misma sartén que acabamos de utilizar, freímos la cebolla pequeña que teníamos reservada bien picada (yo utilicé una cebolleta).
Añadimos una cucharada rasa de harina, el sobrante del relleno y removemos un par de minutos. Rectificamos de sal, añadimos un poco de agua para obtener una salsa no demasiado espesa y que no se nos agarre al fondo.
Finalmente, cuando comience a hervir la salsa, incorporamos a la cazuela con los calabacines rellenos y dejamos cocer 20 minutos a fuego muy lento. Meneamos con cuidado, sin utensilios.
Llevad un buen pan a la mesa, porque este plato lo merece.
Último aviso, ¿os animáis a preparar esta fantástica receta familiar? Os aseguro que no os defraudará.
12 de enero de 2013
ALCACHOFAS TOSCANA
Hace algún tiempo leí que Ivana, del blog My Little Things, preguntaba acerca la preparación de las alcachofas italianas después de haber realizado un viaje por Italia.
Enseguida me vino a la cabeza una fantástica receta que me hizo saber mi madre, hace algunos años cuando estuvo unos días en Florencia. Así que le facilité la receta que hoy os presento: una ensalada de alcachofas deliciosa, ligera y con una mezcla de sabores muy especial.
Como ya sabéis la alcachofa es de los más importantes diuréticos naturales que existen, facilitando la eliminación de toxinas de nuestro organismo. Además mejora la secreción biliar ayudando a nuestro hígado a trabajar mejor, ayuda a la pérdida de peso por lo que es indicada en numerosas dietas, y además reduce el colesterol.
Ingredientes para 4 personas
- 8 alcachofas
- 1 limón
- 8 alcachofas
- 1 limón
- Queso Parmesano
- Aceite de oliva virgen
- Sal y pimienta
Elaboración
Lo primero que haremos será quitar las primeras hojas de las alcachofas hasta dejar únicamente las más tiernas. Lavamos y escurrimos.
Cortamos el tallo por la base y lo desechamos. Luego quitamos las puntas (hasta casi la mitad de las alcachofas).
Tened en cuenta que cuando las compréis, deben estar lo más frescas y tiernas posibles pues esta receta requiere que el producto tenga una calidad superior puesto que su desgustación es en crudo..
Ahora laminamos las alcachofas a lo largo (no a lo ancho), es decir longitudinalmente desde arriba hasta la base, lo más fino que podamos y las vamos colocando en una fuente.
El truco para evitar la oxidación de la alcachofa es que cuando las tengamos dispuestas le echemos un chorreón de zumo de limón y así no se nos pondrán negruzcas.
Aliñamos. Un poco de sal, pimienta negra recién molida y un buen chorro de aceite de oliva.
Por último, añadimos lascas de parmesano al gusto. Mucho mejor que rallado.
Lo primero que haremos será quitar las primeras hojas de las alcachofas hasta dejar únicamente las más tiernas. Lavamos y escurrimos.
Cortamos el tallo por la base y lo desechamos. Luego quitamos las puntas (hasta casi la mitad de las alcachofas).
Tened en cuenta que cuando las compréis, deben estar lo más frescas y tiernas posibles pues esta receta requiere que el producto tenga una calidad superior puesto que su desgustación es en crudo..
Ahora laminamos las alcachofas a lo largo (no a lo ancho), es decir longitudinalmente desde arriba hasta la base, lo más fino que podamos y las vamos colocando en una fuente.
El truco para evitar la oxidación de la alcachofa es que cuando las tengamos dispuestas le echemos un chorreón de zumo de limón y así no se nos pondrán negruzcas.
Aliñamos. Un poco de sal, pimienta negra recién molida y un buen chorro de aceite de oliva.
Por último, añadimos lascas de parmesano al gusto. Mucho mejor que rallado.
Esta es la ensalada de hoy, muy rica y sana, diurética (al contrario que otras elaboradas con lechugas, que lo que propician es la retención de líquidos) y perfecta para sorprender a vuestros invitados.
8 de enero de 2013
SOPA DE CEBOLLA TRADICIONAL
RECONSTITUYENTE PARA NOCTÁMBULOS
Estamos en una época perfecta para platos calientes de este tipo, sanos y saludables y sobre todo de esos que te arreglan el cuerpo.
Esta es una receta de la cocina tradicional francesa que ha servido durante siglos para recomponer cuerpos fatigados y cansados a lo largo de las frías noches de invierno.
Se sabe que era consumida frecuentemente por personas que trabajaban con duros turnos de madrugada, pero también que vino muy bien a aquellos que se creyeron dueños de la noche durante unas horas de desenfreno y necesitaban un reconstituyente que les devolviera a la vida; fue entonces cuando esta sopa comenzó a ganar popularidad.
Esta es una receta de la cocina tradicional francesa que ha servido durante siglos para recomponer cuerpos fatigados y cansados a lo largo de las frías noches de invierno.
Se sabe que era consumida frecuentemente por personas que trabajaban con duros turnos de madrugada, pero también que vino muy bien a aquellos que se creyeron dueños de la noche durante unas horas de desenfreno y necesitaban un reconstituyente que les devolviera a la vida; fue entonces cuando esta sopa comenzó a ganar popularidad.
La receta es bastante sencilla y sólo requiere de paciencia y cariño. Vamos con ella.
Ingredientes para 4 personas
- 2 cebollas grandes
- Aceite de oliva virgen
- 1 litro de caldo de ave
- Sal
- 4 rebanadas de pan
- 150gr. de queso de cabra
Elaboración
Preparamos una cacerola con aceite de oliva donde estofaremos las cebollas, una vez limpias y rebanadas muy finas. Tapamos y dejamos en torno a unos 40-45 minutos a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando y vigilando que no se agarre.
Lo más importante que es la cebolla nunca se dore sino que se estofe muy lentamente.
Entonces añadimos el caldo y sazonamos. Si no tenemos, podéis añadir agua y un cubito concentrado de los que venden. Yo he utilizado el cuello del pollo campero que compré para asar, y que guardaba en el congelador para una ocasión como estas.
Dejamos otros 30 minutos más. Vamos precalentando el horno a 200º.
Por último, servimos en recipientes que sean aptos para introducir en el horno y añadimos una rebanada de pan con el queso de cabra encima. Por si queréis probar, la receta original habla de queso Gruyère.
Introducimos en el horno y gratinamos unos minutos.
Simplemente deliciosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















































